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Imágenes satelitales captan antes y después de la erupción del volcán de Tonga

El satélites Copernicus Sentinel 1, de la Agencia Espacial Europea (ESA), capturó las consecuencias que tuvieron las erupciones del volcán submarino Hunga-Tonga-Hunga-Ha'apai. Asimismo, el Centro Satelital de las Naciones UNIDAS (UNOSAT) mostró las imágenes satelitales de las afectaciones en la zona.

  • Redacción AN / FPR
17 Jan, 2022 11:18
Imágenes satelitales captan antes y después de la erupción del volcán de Tonga
Foto: Reuters

El satélite Copernicus Sentinel 1, dirigido por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Unión Europea, capturó los cambios que provocó la erupción del volcán Hunga Tonga.

Las imágenes comparan la zona durante el 3 de enero, con el 15 de enero, 12 horas después de la erupción. Con ellas, se puede apreciar que la isla volcánica desapareció casi por completo.

El volcán submarino Hunga-Tonga-Hunga-Ha’apai, que se encuentra a alrededor de 30 kilómetro de la isla Fonuafo’ou, en Tonga, entró en erupción por primera vez el viernes 14 de enero. Más tarde, el 15 de enero, entró en erupción una segunda vez.

El volcán, localizado en el sísmicamente activo Cinturón de Fuego del Pacífico, generó humo, gas y vapor 20 kilómetros en el aire. Se escuchó a unos 2.300 kilómetros de distancia en Nueva Zelanda.

Asimismo, provocó tsunamis en Hawái, Japón y la isla más grande de Tonga, Tongatapu, con olas que inundaron la capital y generaron daños “significativos”. Además, se emitió una advertencia de tsunami para varias naciones insulares del Pacífico Sur.

Imágenes satelitales muestran olas de choque esparciéndose y una nube de cenizas, que cayó del cielo en la capital de Tonga, Nuku’alofa, el sábado.

A su vez, el Centro Satelital de las Naciones UNIDAS (UNOSAT), produjo una evaluación preliminar del impacto del desastre. El reporte también proporciona comparaciones entre antes y después de la erupción, tomadas por los satélites Pleiades, Sentinel 2 y por WorldView imagery.

Este muestra el área alrededor del volcán que fue destruida, así como la invasión del agua y las estructuras afectadas en los distritos de Kolofo’ou, Kolomotu’a, Tatakamotonga, Tongatapu, Pangai, ‘Uiha y Mu’omu’a.

Asimismo, el centró encontró depósitos de ceniza en las divisiones Tongatapu, Tatakamotonga, Pangai, Uhiay Mu’omu’a.

La erupción del sábado fue tan potente que los satélites captaron no sólo enormes nubes de ceniza, sino también una onda de choque atmosférica que irradió desde el volcán a una velocidad cercana a la del sonido.

De acuerdo con el Centro, esta es probablemente una de las erupciones más grandes registradas en todo el planeta desde hace más de 30 años.

Expertos dijeron que el volcán, que había hecho erupción por última vez en 2014, estuvo humeando durante aproximadamente un mes antes de que el magma ascendente, sobrecalentado a unos mil grados Celsius, se encontrara con el agua de mar a 20 grados el sábado, causando una explosión instantánea y masiva.

Según Raymond Cas, profesor de vulcanología de la universidad australiana de Monash, cuando el magma sobrecalentado ascendió rápidamente y se encontró con el agua de mar fría, también lo hizo un enorme volumen de gases volcánicos, lo que intensificó la explosión.