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“Hay una visión hermética en la academia; creen que sólo ellos pueden transmitir información”: José Gotés

El biólogo y tiktoker publica ‘Ciencia rara en México’, un volumen donde explora la riqueza científica del país.

  • Redacción AN / HG
17 Jul, 2026 07:51
“Hay una visión hermética en la academia; creen que sólo ellos pueden transmitir información”: José Gotés

Por Héctor González

¿Sabías que existe un marsupial endémico mexicano? ¿Es verdad que hubo avistamientos ovnis en Tamaulipas? Estas y otras dudas son contestadas por el biólogo, divulgador e influencer José Gotés en su libro Ciencia rara en México (Paidós).

Apasionado de los seres vivos que habitan el planeta, Gotés es uno de los 50 Changemakers de Tik-Tok, un programa internacional que reconoce a creadores con impacto en sustentabilidad, igualdad de género y justicia social. Participó en la COP16 de Biodiversidad en Cali, Colombia y fue ganador de los TikTok Awards 2025, pese a su destacada y todavía joven trayectoria en medios digitales, el comunicador reconoce que desde pequeño había tenido la intención de publicar un libro y advierte que tiene suficiente material para publicar al menos tres títulos más.

¿Cómo te relacionas con la ciencia y cómo llegas a la divulgación científica?

Mi relación con la ciencia empezó desde muy niño. Vengo de una familia muy ñoña. Mi abuelo siempre fue un clavado como de la observación del mundo natural, nos llevaba toda la familia a acampar a las rutas de Tolantongo. Mi mamá es actuaria, entonces es una clavada de las matemáticas. Además, tenía una tía bióloga. La ciencia siempre estuvo en mi casa. A la larga eso me llevó a estudiar biología, en la UNAM. Al principio quería ser investigador, pero con el tiempo descubrí que la investigación no es para mí porque necesita una paciencia y dedicación que yo no tengo. En una ocasión, mi tía bióloga me regaló el libro El mundo y sus demonios, la ciencia como una luz en la obscuridad, de Carl Sagan, ahí me di cuenta de que a mí me interesaba aprender y enseñar, pero de una forma muy ligera, de modo que al final de la carrera metí la optativa de divulgación de la ciencia. Empecé con videos, blogs, escribí en revistas.

¿Cómo saltas de TikTok al formato libro?

Me encanta escribir, pero soy consciente de que en redes sociales lo que más capta la atención es el video. Al principio no tenía idea de TikTok, pero he encontrado muchas herramientas para hacer vídeo de una manera muy sencilla. Es fascinante la posibilidad de publicar contenido y de inmediato tener interacción inmediata con la audiencia.

El libro está estructurado de manera geográfica, ¿por qué?

Cuando empecé con la cuenta de Ciencia Rara en 2021, siempre tuve la idea de hacer un libro. Desde chico siempre tuve el sueño ñoño de publicar un libro. Me acerqué a Planeta y les conté que tenía como dos mil guiones escritos y al revisarlos descubrí que la mayoría tenían que ver con México. No me lo propuse conscientemente pero así salió. La mezcla entre la diversidad biológica y la cultura mexicana es fascinante. Comienzo con el norte porque si bien nací en la Ciudad de México, crecí en Torreón y en el desierto he visto casas muy interesantes pero que muchas veces no pelamos porque somos un país muy centralizado. Por eso me interesaba enfocarme también en la selva y en otros lugares que igual no son tan conocidos.

¿A qué te refieres exactamente cuando hablas de ciencia rara?

No quiero ser aburrido. Tampoco pretendo enseñar, aleccionar o regañar a la gente, lo que quiero es compartir un nuevo juguete para que lo usemos y nos divirtamos. Al empezar el proyecto me preguntaba cómo podría transmitir lo que quería y entonces volteé a ver mi vida. Estoy muy agradecido de venir de una familia muy clavada en la ciencia y también de que mi papá tuviera una vena artística, era músico. Mi infancia no fue nada común. Nací en la Ciudad de México, crecí en Torreón, una de mis abuelas es de Cozumel y la otra de Dinamarca. Soy producto de la combinación de muchos factores. Me gusta el adjetivo raro para hablar de cosas que no están en una conversación típica. Busco compartir la diversidad y las cosas no comunes.

 

¿Qué fue lo más raro que descubriste mientras hacías este libro?

En Cozumel me encontré con una especie de lagartija cuya población son puras hembras, desde hace millones se reproducen clonándose y su población es muy sana. Ellas solas detonan el desarrollo de su óvulo y generan suficiente mezcla genética, como para que no ser idénticas a la mamá. Eso se me hizo interesantísimo y además me encantó que fuera en la tierra de mi abuela.

¿En México se hace buena divulgación científica?

En México se hace excelente divulgación, lo que falta, es que personas académicas entiendan que no tienen la última palabra. Ahorita hay un movimiento con personas más jóvenes que están terminando la carrera y comparten de manera fantástica su conocimiento. Sin embargo, para hacer buena divulgación también es muy necesario aprender, leer, saber redactar y comunicar. De pronto hay una visión muy hermética en la academia y creen que sólo ellos tienen la capacidad de transmitir información. Tal vez en algún momento fue así, pero hoy considero que es al revés. Quienes estamos metidos en las plataformas y las redes sociales tenemos más cercanía con la gente. Falta apertura para esto, porque la realidad es que hay excelentes personas divulgando ciencia ahorita en México.

En tu libro además de información hay algo de denuncia.

Gracias al libro pude clavarme seis meses por completo en la ciencia de México y explorar cuál es mi voz y perspectiva. Así fue como descubrí la importancia de hacer denuncia. El libro empezó con el objetivo de compartir y entretener, pero mientras más investigaba y más desarrollaba estos temas, más descubrí sobre injusticias sociales que suceden alrededor de la extracción de recursos, y sobre el cero cuidado del medio ambiente. Son problemas que vienen desde hace décadas. En ese sentido, el libro cambió mi forma de comunicar.

¿Planteas el libro como el primero de una serie?

La verdad es que se me quedaron en el tintero en un buen de historias. O sea, tengo suficiente información para un Ciencia Rara en México 2, 3 y 4.

 

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