Naturaleza AristeguiNaturaleza Aristegui

“Vivimos un momento donde los derechos civiles están en juego”: Spencer Tunick

El día de ayer, el fotógrafo estadounidense realizó en España, “Gran Spectrum”, una pieza que reivindica los derechos de la comunidad LGBTIQ+.

  • Redacción AN / HG
28 Jun, 2026 06:12
“Vivimos un momento donde los derechos civiles están en juego”: Spencer Tunick

Por Héctor González

Desde la década de los noventa del siglo pasado, Spencer Tunick (Nueva York, 1967) se hizo famoso por sus placas con gente desnuda en espacios públicos y privados. Su trabajo lo ha llevado a recorrer el mundo, pese que no en pocas ocasiones la naturaleza de su arte lo ha colocado en el ojo del huracán.

El proyecto más reciente del fotógrafo tuvo lugar en Gran Canaria, España. Ahí montó “Gran Spectrum”, una obra que reivindica los derechos del colectivo LGBTIQ+, en una época donde, como él mismo reconoce, “las aguas están turbias”.

¿Qué te lleva a hacer esta nueva instalación de “Gran Spectrum”?

Desde 2010 comencé a trabajar con gente que hace body paint, pero tenía el problema de no encontrar a alguien que pudiera pintar un cuerpo en cuestión de minutos. Mi idea era trabajar una pieza que involucrara a unas mil personas. Pero un día, un amigo me dijo que el mejor proveedor de pintura para body paint estaba a diez minutos de mi casa, así que de inmediato nos reunimos. Juntos trabajamos en un químico que podía permitir pintar el cuerpo de las personas en veinte minutos. Poco después, la gente de Gran Canaria habló con él para proponerle el proyecto. A mi vecino le pareció la mejor idea porque al trabajar con la bandera del Pride podría trabajar con los colores.

Este proyecto invita reflexionar sobre la importancia de la equidad en una época donde los retrocesos de la comunidad LGBTIQ+.

La verdad es que ahora en Estados Unidos enfrenta muchos problemas y peligros. Vivimos un momento donde los derechos civiles están en juego, estamos regresando a la época en que la comunidad afroamericana o los judíos tenían que usar baños diferentes. Ahora los políticos están usando a los humanos de una manera peligrosa y maligna.

¿Cómo artista que trabaja con los cuerpos que tipo de compromiso sientes ante esta realidad?

El noventa por ciento de mi trabajo consiste en hacer cosas con el cuerpo de una manera abstracta. Pero el diez por ciento restantes sí puede estar relacionado con ciertos problemas sociales. Si un grupo social me pide trabajar con ellos, sin sacrificar mi independencia artística, lo hago sin ningún problema.

¿Cómo ha cambiado tu relación con el cuerpo y la fotografía en una época donde con la inteligencia artificial se pueden alterar obras e imágenes?

Un amigo puso mi trabajo en palabras usando Inteligencia Artificial y el resultado fue bastante incómodo. Ahora incluso se pueden crear imágenes bajo el agua como si fuera Atlantis, pero la realidad es que a mí eso no me importa. La relación física y táctil es esencial para lo que hago.

¿Qué tipo de lienzo u hoja en blanco ves en una fotografía?

Es algo hermoso. En el rectángulo veo un lienzo, es una relación romántica, no en un sentido antiguo sino de más calidez apreciativa. Soy un completo enamorado de la fotografía. Cuando era joven lo que más me gustaba era ir a museos para ver dioramas, cajas con maquetas y edificios. Me encanta ver cosas enormes en pequeñas escalas.

¿Piensas en pintura cuando trabajas la composición de una imagen?

Sí y en este sentido hay dos artistas que me han influenciado mucho. Yayoi Kusama, quien en los sesenta hacia happenings con tres o cuatro personas desnudas, hizo esto en el Puente Brooklyn, en Central Park, en el MoMa, ella documentaba todo esto con fotografía. Y también me interesa mucho Robert Smithson, quien hizo una pieza muy importante llamada “Spiral Jetty”, él trabajaba mucho con los paisajes en la naturaleza, de modo que mi obra tiene mucho que ver con ambos.

¿Te preocupa que la ola de conservadurismo que existe ahora en Estados Unidos y otros países afecte su trabajo?

Ahora las aguas están turbias en Estados Unidos. La última vez que trabajé en mi país fue sin pedir permiso y con sólo cincuenta personas. Siento que en Nueva York estoy a salvo porque ya hay precedentes, además es una ciudad donde el cuerpo es libre. Me he llevado bien con gobernadores incluso republicanos como Giuliani, pero es verdad que cada estado tiene sus propias leyes. El cuerpo es como una bombilla de luz, cuando la prendes en un espacio público y la gente está desnuda claramente genera molestia entre algunas personas. Conseguir un permiso es difícil y más cuando no participa gente famosa de Hollywood. Por lo mismo me gustaría que más fotógrafos hicieran cosas similares, no soy celoso de mi trabajo, me gustaría ver más artistas trabajando con el cuerpo.

Ha estado en México varias veces, ¿tienes pensado volver próximamente?

He estado en México alrededor de veinte veces. Es un lugar electrificante, es como haber estado en los años veinte del siglo pasado en París. Es un sitio con una energía creativa impresionante. Si pudiera vivir en otro país sería México o Canadá. En 2027 se cumplen veinte años de la pieza que hice en el Zócalo, y me gustaría volver para hacer otra pieza, seguramente no tan grande, pero sí con cincuenta o cien personas. Me interesa mucho continuar mi relación con México

Temas Relacionados