Trump presume que su política arancelaria frena los negocios que van a 'Mé-ji-jo'
El presidente estadounidense afirmó que fabricantes como Toyota, Hyundai y otras empresas están reubicando su producción en territorio estadounidense gracias a su estrategia comercial.
- Redacción AN / MDS

El presidente estadounidense, Donald Trump, presumió el lunes, tras la visita a una planta de General Motos (GM) en Míchigan, de atraer la producción de la industria automotriz desde Canadá y México por su política arancelaria de “Estados Unidos primero”.
“Durante años vimos cómo las empresas movían su producción a ‘Mé-ji-jo’”, dijo, al señalar que así lo pronuncia la presidenta Claudia Sheinbaum. “Hay una presidenta muy agradable de México, ya saben, es muy agradable y habla maravillosamente y lo llama Mé-ji-jo. Así que le dije a un grupo el otro día que detendríamos todos los negocios que van a Mé-ji-jo y no sabían de qué demonios estaba hablando”.
La visita de Trump ocurrió en el contexto de la puesta en servicio del puente internacional Gordie Howe, que conecta la ciudad estadounidense de Detroit (Míchigan) con la localidad canadiense de Windsor (Ontario), y cuya ceremonia conjunta del pasado viernes fue suspendida por Ottawa después de los últimos aranceles del 50 % impuestos por Washington a la mayoría de bienes canadienses.
🚨 Trump se burla de cómo Sheinbaum pronuncia México: “lo llama ‘Me-Hee-Ho'”, dice.
Y advierte que podría detener ‘todos los negocios que van’ al país.
Durante un evento en Michigan, el presidente de EEUU recordó una conversación que tuvo con la mandataria @Claudiashein, donde… pic.twitter.com/XzfGzsJuZ0
— Luis Alberto Medina (@elalbertomedina) July 27, 2026
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró el lunes que México buscará reducir los aranceles estadounidenses a los automóviles, el acero y el aluminio, mientras espera conocer en agosto una nueva resolución comercial de Washington, previo a su próxima ronda de negociaciones bilaterales sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en septiembre.
Ebrard dijo que México mantiene una “posición preferencial” frente a otros países, porque el 85 % de sus exportaciones entra a Estados Unidos sin pagar aranceles al cumplir las reglas de origen del acuerdo comercial.
“Cada semana es una batalla”, reconoció el titular de Economía tras participar en la conmemoración del Día del Tequila, al explicar que el Gobierno pretende conservar esa ventaja, aunque insistirá en mejorar las condiciones para la industria automotriz y retirar las medidas de la sección 232 sobre acero y aluminio.
Estados Unidos, añadió, pretende modificar las reglas de origen y comenzar a discutir asuntos de “seguridad económica”, un concepto que apenas estaba contemplado en el tratado anterior y cuyos alcances todavía deben definirse.
El funcionario señaló que una revisión detallada de las reglas de origen podría extenderse hasta 2027, debido a la amplitud y complejidad de los cambios planteados por Washington.
La siguiente ronda bilateral se realizará en la primera semana de septiembre para que México conozca antes el resultado de una investigación estadounidense bajo la sección 301 sobre capacidad productiva excedente en México, cuya resolución se espera durante la primera semana de agosto.
Ebrard explicó que esa investigación se suma a otra relacionada con trabajo forzoso, que no analiza si existe esa práctica en México, sino la posible compra de bienes procedentes de regiones o países donde se utiliza.
La resolución mantuvo para México un arancel del 10 % sobre mercancías que no cumplen las reglas del T-MEC, en una lista de 60 países afectados por esta medida.
“No nos gustan los aranceles”, reconoció el secretario, aunque subrayó que la tasa mexicana no cambió y que el Gobierno necesita conocer las condiciones impuestas a sus competidores antes de negociar.
También rechazó una eventual estacionalidad para las exportaciones agrícolas, al considerar que esa medida contravendría el sistema de comercio agropecuario entre ambos países.
Ebrard sostuvo que el crecimiento exportador demuestra la ventaja mexicana y anticipó que las exportaciones aumentaron algo más del 24 %, mientras las importaciones avanzaron a menor ritmo, lo que dejó un superávit comercial superior a 9.800 millones de dólares, el mayor registrado por México desde 1991.
La industria automotriz es clave en la integración económica de Norteamérica a través de sus cadenas manufactureras, y la nueva infraestructura inaugurada el lunes supone una vía estratégica para el comercio bilateral entre Estados Unidos y Canadá.
El sector se apoya en el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al reducir aranceles y armonizar reglas de origen para el flujo de automóviles y piezas, y cuya permanencia cuestiona ahora Estados Unidos, que pide revisarlo anualmente.
“Toyota, Hyundai y otras están reubicando la producción de nuevo en Estados Unidos”, afirmó Trump durante un discurso con marcado tono electoral a una semana de las primarias que se celebran el 4 de agosto en Míchigan, que acoge plantas de GM y Ford, para elegir candidatos a las elecciones legislativas de medio término de noviembre.
Toyota anunció a principios de mes una inversión de 3,600 millones de dólares para ampliar su planta de San Antonio, Texas, un proyecto que incluirá el traslado gradual de parte de la producción de la camioneta Tacoma desde Baja California.
El pasado año Stellantis anunció el traslado de la fabricación futura del Jeep Compass desde una planta canadiense a otra en Illinois.
La Casa Blanca defendió el lunes en un comunicado el arancel del 25 % impuesto a los vehículos de pasajeros y camionetas ligeras fabricados fuera de Estados Unidos, así como el mismo porcentaje para camiones medianos y pesados fabricados en el extranjero.
Según datos aportados por la Administración de Trump, General Motors está invirtiendo 6,000 millones de dólares en la fabricación en Estados Unidos, incluida una importante ampliación de su planta de ensamblaje de Orion Township.
Asimismo, Ford Motor Company invierte 3,000 millones de dólares en su complejo BlueOval Battery Park en Marshall, y Stellantis 388 millones de dólares para construir un “megacentro” de última generación en Van Buren Township.
(Con informaciones de EFE y Aristegui Noticias)


